Consecuencias de saltarse una comida

Muchas veces en ciertos momentos de estrés y del día a día no sentimos hambre, y por eso no comemos o incluso se nos olvida que no hemos comido nada durante todo el día. O probablemente estás haciendo dieta y te has saltado alguna comida para adelgazar más rápido. Que esto te suceda muy a menudo tiene sus consecuencias, y no solo es que tendrás menos energía y más hambre, existen terribles consecuencias en tu organismo cuando te saltas una comida, ya sea el desayuno, almuerzo o la cena. Queremos cuidar tu salud, es por eso que en esta ocasión queremos que te enteres de cómo responde tu cuerpo ante esta acción

No te olvides que para tener una buena salud, además de ejercicios necesitarás una alimentación correcta y adecuada.

Se alteran los niveles de azúcar en sangre

Cada vez que te saltas una de las comidas principales, lo primero que le ocurre a tu cuerpo es que se alteran los niveles de azúcar de la sangre. Es algo sencillo de entender, imagina que “la glucosa es la principal fuente de energía que obtenemos de la alimentación para nuestro metabolismo celular. Por lo que siempre estos niveles deben estar equilibrados. Los azúcares se obtienen a partir de los alimentos con la ayuda de la insulina y llegan a las células para suministrar energía.

Escasos depósitos de energía

Según los especialistas en dietética y nutrición. Si te saltas una de las comidas principales, tu cuerpo se queda sin el suministro necesario de calorías, y tu cuerpo tiene que hacer un esfuerzo para ahorrar energía, por lo que el metabolismo se ralentiza, cosa que si lo que buscas es adelgazar no te convendrá.

Cada vez que te saltas una comida, tu cuerpo necesita encontrar de dónde obtener energía para funcionar correctamente.

Algo muy importante que debes saber, es que nuestro organismo depende de sus propios depósitos energéticos, es decir de la glucosa y ácidos grasos que circulan en la sangre así como del glucógeno almacenado en el hígado y músculo. Cuando prolongas el ayuno las grasas y proteínas actúan como fuente de energía para ayudar al organismo.

Hipoglucemia o azúcar baja

Si aún no sabes qué conlleva esto, no te preocupes aquí te explicamos. Puede que la última vez que te saltaste una comida sintieras cansancio, dolor de cabeza, irritabilidad y mal humor el resto del día. Todo esto se trata de los síntomas de la hipoglucemia, lo que significa que tus niveles de azúcar en sangre están muy bajos. Con esto, también puedes experimentar dificultad al andar, náuseas y taquicardia.

Gastritis

Además de las consecuencias que ya hemos compartido, debes saber que el ayuno también afecta a distintas partes de tu cuerpo. El ácido gástrico puede empezar a irritar el estómago, por lo que existe la posibilidad de que contraer una gastritis. Otra de las partes afectadas puede ser el intestino, que cuenta con microvellosidades para absorber nutrientes. Si estás más de 72 horas  sin tomar alimentos se provoca la pérdida de estas microvellosidades intestinales y por lo tanto, deja de absorber estos nutrientes.

Tienes ganas de comer mucho más

Cuando tienes muchas horas sin comer, y de repente te ataca el hambre comerás más de lo que deberías y tendrás la tentación de picar entre horas, lo que será muy malo para tu dieta. Cuando te saltas una comida, la sensación de hambre puede llevarte a comer alimentos poco saludables. El cerebro activa mecanismos de recompensa y aumenta la preferencia de los alimentos que son más energéticos. Todo esto favorece el consumo descontrolado de alimentos insanos y en grandes cantidades, altera la rutina habitual de comidas, puede favorecer un mayor almacenamiento de grasa y por lo tanto no es una opción saludable y recomendable para perder peso.

Qué ocurre cuando vuelves a comer

Luego de todo el día en ayuna cuando vuelves a comer, unas ocho horas después, tu cuerpo se siente aliviado aunque por poco tiempo. Tu metabolismo se mantiene lento, ya que estos cambios han alterado tu cuerpo, que ya no sabe cuándo se le volverán a suministrar calorías. Por lo que los niveles de azúcar siguen alterados. Baja energía, cansancio, dolor de cabeza y cambios de humor son los síntomas que puedes seguir experimentando después de volver a comer.

En pocas palabras, si quieres perder peso y evitar que tu cuerpo experimente estos cambios tan nocivos para tu organismo, prueba con comidas pequeñas y saludables durante todo el día. Asegúrate que lo que comes es rico en nutrientes, proteínas magras y carbohidratos. De esta forma, podrás perder peso de forma regular y tu cuerpo responderá bien a estos pequeños cambios.

La próxima vez que pienses en saltarte una de las comidas importantes del día mejor piensa bien en las consecuencias que esto tendrá en tu cuerpo. Saltarte una comida trae más desventajas que ventajas. Un truco que podemos darte es siempre tener a mano granos o semillas, así como manzanas para obligarte a recordar que debes comer y aprovechar para picar cada vez que sientas sensación de hambre.